UNIDAD 3: HERRAMIENTAS DE COMUNICACIÓN ORAL Y ESCRITA EN LA INVESTIGACIÓN

3.1 Normas y reglas ortográficas y de puntuación.
La ortografía.
La ortografía es la rama de la gramática que establece las reglas para la forma correcta de escribir las palabras; a fin de que se facilite la comprensión de su sentido y la comunicación entre las personas.

Entre los temas principales a que corresponde prestar especial atención respecto de las reglas de ortografía — que revisten una gran importancia cultural e idiomática a pesar de ciertas orientaciones educativas que las han desatendido — quedan comprendidos el uso de las mayúsculas, de los tildes de acentuación, de la letra H, de las alternativas entre las letras Y y LL; S, C, y Z, y algunas más.
Ir al principio

Uso de las mayúsculas.
El uso de letras mayúsculas se refiere como regla general a la letra inicial de las palabras, en aquellas circunstancias en que ello corresponde. Excepcionalmente, se emplean mayúsculas en la totalidad de las palabras cuando se trata del título de un documento, o de un capítulo del mismo; y con todavía carácter más excepcional, para enfatizarlas.
Corresponde escribir con mayúscula letra inicial de una palabra, en los siguientes casos:
• La primer palabra de toda oración; ya sea iniciada luego de un punto y aparte o de dos puntos cuando ello implique la apertura de una nueva oración.
• Los nombres propios de personas, lugares (como calles o plazas), accidentes geográficos como ríos o montañas, países, organizaciones y similares.
• La inicial de las abreviaturas: Sr. (señor), Dr. (doctor), Exmo. (excelentísimo).
Las mayúsculas de ch y ll, son Ch y Ll.
Ir al principio

Reglas de acentuación con tilde.
El uso de tilde sobre la vocal túnica de algunas palabras, se rige por las siguientes normas:
• Llevan tilde en la vocal tónica, las palabras agudas terminadas en vocal o en las consonantes N o S: sofá, canapé, salsifí, bongó, ombú, violín, ciempiés, salón.
Por lo tanto NO llevan tilde las palabras graves terminadas en vocal o en las consonantes N o S.
• Llevan tilde en la vocal tónica, las palabras graves terminadas en consonantes distintas de N o S: árbol, mármol, azúcar.
Por lo tanto NO llevan tilde las palabras agudas terminadas en consonantes distintas de N o S.
• Llevan tilde en la vocal tónica, todas las palabras esdrújulas: mínimo, máximo, pájaro, ángulo.
• Llevan tilde todas las palabras terminadas en ÍA, ÍO, ÍE, ÚA y ÚO sobre la vocal tónica I o U: energía, caserío, desvíe, ganzúa, desvirtúe. Se exceptúan las palabras terminadas en FAGIA y CEFALIA: antropofagia, hidrocefalia.
Ir al principio

Empleo de las letras B y V.
Se escriben con B:
• Las palabras en que precede a las consonantes R o L: brazo, cable.
• Las palabras que comienzan por BU, BUR, BUS, CU, AB, ABS, SUB: bueno, burla, búsqueda, cuba, abcisa, absuelto, suburbio.
• Las palabras que comienzan por BI, BIS, BIZ: binacional, bisagra, bizarro.
• Las formas verbales conjugadas que terminan en BA, BAS, BAMOS, BAIS y BAN de los verbos terminados en AR: caminaba, cantabas, pasábamos, amabais, lloraban.
• Las palabras que terminan en BIR, BIBILIDAD, UNDA y UNDO: subir, posibilidad, nauseabunda, vagabundo. Se exceptúan: vivir, servir, hervir, y las que en su raíz llevan V, como civilidad, movilidad, etc.
Se escriben con V:
• Las palabras que terminan en IVO, IVA: nativa, altivo. Se exceptúan las formas conjugadas de los verbos terminados en BIR: escribo, escriba, etc.
• Las palabras que comienzan por AD y OL: advertencia, olvido.
• Las formas conjugadas de los verbos hervir, servir, ver, vivir: hervido, sirvo, viste, viven.
• Las formas conjugadas de los verbos terminados en SERVAR: observando, conservaba, preservaste.

Las palabras con H.
La circunstancia de que la letra H no se pronuncie ni influya en la pronunciación de otras — salvo seguida de la C, en CH — determina que se cometan frecuentes errores de ortografía que la involucran.
A pesar de que existen unas pocas reglas que auxilian en cuanto a determinar los casos en que una palabra debe escribirse con H en su inicio o en su interior, el uso correcto de la H habrá de ser en gran medida resultado de aprender qué palabras en concreto llevan H; y resultado de una intensa práctica lectora desde la más temprana edad escolar.
Se escriben con H:
• Las palabras que comienzan con IE, UE, UI, IA: hiena, hueco, huidizo, hiato.
• Las palabras que derivan de las voces del griego HIDRO o HEXA: hidráulico, dihidro, hidrográfico, hexágono.
• Las voces conjugadas de los verbos comenzados en H, como haber, hacer, hallar, halagar, heder, helar, herrar, herir, hervir, holgar, hollar: hube, hecho, haya, hiede, hiela, herrado, hiere, huelga, holla.
Las siguientes palabras se escriben con H, sin que ello responda a alguna regla general:
haba
hábil
hábito
hablar
hacha
hache
halago
hamaca harapo
harina
hazaña
hebilla
hebra
hechizo
hecatombe
helecho hemisferio
himno
higiene
holgar
hollejo
honrado
horario
hongo hule
humo
humano
adherir
ahí
ahijado
ahogado
ahorro ahuyentar
almohada
anhelo
bahía
buho
cohete
cohibido
enhebrar exhibir
inhibir
moho
prohibido
rehusar
vahido
vehículo
vehemente

 

Las palabras con C con S y con Z.
Se escriben con C:
• Las palabras que terminan en ANCIA, ANCIO, ICIA, ICIE, ICIO, ACIA, ACIO: vagancia, escancio, caricia, planicie, oficio, gracia, espacio. Se exceptúan: ansia, afasia.
• Los diminutivos en ICA, ICO, ILLA, ILLO, ITA, ITO: avecica, pastorcico, naricilla, dolorcillo, nietecita, pedacito. No obstante, cuando la palabra lleva S en su sílaba final, se mantiene al formar estos diminutivos: huesesillo, cosita.
• Las palabras singulares que terminan con Z al pasar al plural: cruz —> cruces; paz —> paces; disfraz —> disfraces; juez —> jueces; nariz —> narices.
Se escriben con S:
• Las palabras que terminan en ERSA, ERSE, ERSO: reversa, embellecerse, universo.
• Las palabras que terminan en ESTA y ESTO: cesta, manifiesto.
• Los adjetivos que terminan en OSA y OSO: gloriosa, hermosa, horroroso, venenoso.
• Los superlativos que terminan en ÍSIMO, e ÍSIMA: ilustrísimo, hermosísima.
Se escriben con Z:
• Las palabras que terminan en AZO, EZA, IZO: golpazo, hachazo, pelotazo, aspereza, belleza, limpieza, asustadizo, enfermizo, etc.
• Los aumentativos que terminan en AZA, AZO: madraza, geniazo.

Las palabras con G y con J.
Dado que la G tiene sonido suave antes de A, O y U, y fuerte antes de E e I, es preciso aplicar las reglas que determinan en qué caso un sonido fuerte se escribe con G y cuándo se escribe con J.
Por otra parte, si en las sílabas de G suave con E e I corresponde pronunciar la U que normalmente no suena y sirve para determinar el sonido suave, se emplea el signo de la diéresis: cigüeña, argüir.
Se escriben con G (fuerte):
• Las palabras que terminan en GIA, GÍA, y GIO: adagio, regio, hemorragia, lumbalgia, energía. Se exceptúan: bujía, herejía, apoplejía, canonjía, alfajía.
• Las palabras que empiezan con el prefijo GEO (referente a tierra): geografía, geólogo, geometría.
• Las formas de los verbos que terminan en GER y GIR: poteger, corregir. Se exceptúan: crujir y tejer.
• Las palabras en que aparecen las letras GN y GM: gnomo, ignorante, repugnante, pigmeo, diafragma.
Se escriben con J:
• Las palabras que terminan en AJE, JERO y JERÍA: lenguaje, bandidaje, aprendizaje, salvaje, flamíjero, agujero, relojero, ropavejero, tijera, mensajería. Se exceptúan: ambages, ligero, exagera, aligera.
• Las palabras: jefe y sus derivadas, jerarca y sus derivadas, jeringa, jeroglífico, jinete, jirafa, jirón, y algunas otras.
• Algunas palabras de origen árabe, llevan J final: carcaj, reloj.

Reglas de puntuación.
Los signos de puntuación se intercalan en la escritura, con la finalidad de incorporar inflexiones que contribuyen de manera muy importante para la adecuada comprensión del sentido de las oraciones y de los documentos escritos, en general.
Por regla general, los signos de puntuación se escriben adosados inmediatamente antes o después de la palabra, sin dejar espacio; aunque hay alguna excepción.
Los signos de puntuación usuales del idioma español son:
, coma
; punto y coma
: dos puntos
. punto … puntos suspensivos
¿ abre interrogación
? cierra interrogación
( ) paréntesis ¡ abre admiración
! cierra admiración
“ ” comillas
— raya

Los signos de puntuación se emplean:
• La coma — para indicar una pausa breve, y para insertar breves oraciones aclaratorias o complementarias dentro de la principal:

Carlos, estoy esperándote.
Él es amable, honesto, confiable y trabajador.
Se trata de una persona, te lo puedo asegurar, de la mayor confiabilidad.
• El punto y coma — es un signo de uso similar a la coma, pero que requiere un especial cuidado en su empleo; y cuyo adecuado uso permite lograr oraciones y expresiones muy valorables. Especialmente en oraciones extensas, permite separar períodos dotados de cierto grado de independencia, pero no que justifican iniciar una nueva oración. En otros casos, permite realizar enunciaciones sucesivas compuestas de varias palabras ocasionalmente separadas a su vez por comas, que guardan correlación con la idea central de la oración, considerada en su totalidad:

Es una persona dotada de muchas buenas cualidades; seria, responsable, de buen carácter; que se preocupa mucho por su familia; que tiene un alto sentido de su profesionalidad; y un excelente sentido del humor.
Para efectuar una buena diagramación de un texto, deben considerarse adecuadamente diversos factores, entre los cuales la buena presentación; la fácil comprensión por el lector; y la adecuada correlación con el espacio disponible.
• Los dos puntos — para indicar el comienzo de una enunciación de elementos comprendidos en un concepto; para abrir una cierta espectativa acerca del texto siguiente; para iniciar un texto dirigido a una persona previamente invocada y de un discurso oral; para anunciar el comienzo de una cita o transcripción de un texto ajeno:

Había tres virtudes que se valoraban: Fé, Esperanza y Caridad.
Hay algo que Uds. deben tener muy presente: Todo debe obtenerse mediante el esfuerzo tesonero.
Estimado Carlos: (comienzo de una carta); Señores del Jurado: (comienzo de un discurso)
Dice sabiamente el refrán: “Mejor sólo, que mal acompañado”.
En el segundo de los ejemplos anteriores, se observa que los dos puntos operan como un final de oración, por lo cual la siguiente comienza en mayúsculas; en tanto que en el primero, las mayúsculas responden a un propósito de resaltar la importancia de los conceptos enunciados; y en el último a que se trata de una oración totalmente independiente. Obviamente, en los casos del tercer ejemplo, el texto siguiente habría de iniciarse con mayúscula.
• El punto — para indicar el final de la oración. Cuando existe un cierto grado de continuidad entre la oración finalizada y la siguiente, ésta comienza de inmediato, en el mismo renglón; y durante la lectura en voz alta se realiza una pausa breve; por lo que se trata de un punto y seguido. Cuando existe un cierto cambio de contenido respecto de la oración siguiente, se considera que corresponde un cambio de párrafo, el texto recomienza en la siguiente línea, la pausa en la lectura en voz alta es más marcada; y se trata entonces de un punto y aparte:

Carlos estaba esperándome. En cuanto me vio llegar, dio señales de alivio.

Me dijo que había comenzado a preocuparse, pensando que no llegaríamos a tiempo, antes de que comenzara la película.
• Los puntos suspensivos — se utilizan para dejar trunca la oración (aunque de todos modos debe tener sentido completo), con la finalidad de dar idea de que hay algo más que no se expresa; o para dejar que el lector el oyente complete la idea a partir de una sugerencia. También puede emplearse cuando se deja trunca una expresión conocida, que el oyente o lector seguramente conoce, igualmente con la finalidad de dar un tono de ironía:

Si yo te dijera todo lo que sé de esa persona…
Por algo dicen que quien mal anda…
• Los signos de interrogación — abren y cierran una pregunta. En el idioma español, a diferencia de lo que ocurre en otros idiomas, la forma interrogativa no modifica la sintaxis de las oraciones, por lo cual, a fin de que el lector sepa que se trata de una interrogación y pueda realizar vocalmente la inflexión de pregunta, se requiere un signo inicial o de apertura de interrogación. Por supuesto, el signo final indica que la oración interrogativa ha finalizado; y por lo tanto, no es necesario ni corresponde que además se coloque un punto:
¿Vendrás a cenar a casa esta noche?
• Los paréntesis — abren y cierran una expresión que, en el interior de una oración, tiene un sentido aclaratorio relativamente independiente del tema que viene tratádose; aunque ocasionalmente puede encerrarse entre paréntesis una o más oraciones completas, que aluden a un tema conexo (lo que se denomina una digresión); aunque nunca debe tratarse de un texto excesivamente extenso:
Él se consideraba superior a los demás (quién lo creyera), y por eso empleaba un tono de suficiencia insoportable. (Esa actitud, por lo demás, era bastante corriente entre ellos.)
Dentro y luego de los paréntesis, signos como la coma, el punto y coma, y el punto, se emplean según los casos. Por lo general luego de un paréntesis breve cabe una coma o un punto y coma, dependiendo de si corresponderí en caso de no estar ese paréntesis. En su interior, también se emplean conforme a lo requerido, considerándolo como una oración independiente. Cuando toda la oración está entre paréntesis, el punto va antes del cierre; pero si una oración terminara con un paréntesis interior, el punto irá luego del cierre.
• Los signos de admiración — abren y cierran una expresión exclamativa o admirativa. Como en el caso del cierre de interrogación , no es necesario ni corresponde que además del cierre de admiración se coloque un punto:
¡Qué frío hace esta noche!
• Las comillas — abren y cierran una expresión que corresponde a una cita de otro texto; o también cuando se trata de una expresién que responde al uso de otras personas, no se comparte, o tiene alguón rasgo especial:
“Sean los orientales tan ilustrados como valientes”, dijo Artigas.
Lo que ellos llaman “sentido del humor” en realidad es pura grosería.
• La raya — o guión, se emplea como un recurso gráfico que, ya sea sustituye a la coma entre tramos explicativas o aclaratorios, o acotaciones, en el interior de una oración; ya sea para indicar la alternación de los que hablan, cuando se transcribe un diálogo:
Este recurso — que resulta muy práctico — tiene la ventaja de su bajo costo.

Y menudeando los tragos,
— No olvides — me decía — Fierro, que el hombre no debe creer, en lágrimas de mujer, ni en la renguera del perro.
________________________________________
Existen asimismo otros signos de puntuación menos usuales, tales como:
[ ] corchetes
« » comillas angulares dobles
‹ › comillas angulares simples
‘ ’ medias comillas § parágrafo
¶ parágrafo
* asterisco
# numeral

Estos signos se utilizan preferentemente en textos compuestos para ser impresos. y cumplen las siguientes funciones:
• Los corchetes — tienen una función similar a la de los paréntesis; se utilizan para agrupar determinados textos — y especialmente expresiones matemáticas — principalmente en textos de contenido muy especializado, en que constituyen un recurso para ordenar su exposición. Eventualmente, pueden emplearse cuando dentro de un texto entre paréntesis pudiera necesitarse volver a emplear paréntesis; usando entonces los paréntesis curvos al interior, y los rectos al exterior.
• Las comillas angulares, dobles o simples, y las medias comillas — pueden emplearse en forma alternativa de las comillas; y también como un recurso para jerarquizar las transcripciones de textos citados, por ejemplo, cuando dentro de una cita existe a su vez otra cita, para diferenciar ambas.
• Los signos de parágrafo o numeral — pueden emplearse en determinado tipo de textos, sobre todo aquellos en que se exponen cuestiones completas que es necesario ordenar por temas correlacionados, para indicar claramente que se ha abordado un tema que, aunque corresponde al asunto general, tiene un importante grado de independencia respecto de los anteriores. Generalmente, se anteponen a la numeración sucesiva asignada a cada fragmento; lo cual es indispensable en el caso del signo de numeral.
• El asterisco — se emplea ocasionalmente en los textos que comprenden varios ítems, antecediendo a cada uno de ellos, para marcarlos.

3.2 Técnicas de redacción (coherencia, cohesión concordancia, párrafo, conectores, claridad, sencillez y precisión).

COHESION: Se denomina cohesión La cohesión es la propiedad que tiene un texto cuando su desarrollo no presenta repeticiones innecesarias y no resulta confuso para el receptor. La cohesión es una característica de todo texto bien formado, consistente en que las diferentes frases están conectadas entre sí mediante diversos procedimientos lingüísticos que permiten que cada frase sea interpretada en relación con las demás
COHERENCIA: La coherencia es una propiedad de los textos bien formados que permite concebirlos como entidades unitarias, de manera que las diversas ideas secundarias aportan información relevante para llegar a la idea principal, o tema, de forma que el lector pueda encontrar el significado global del texto.
PARRAFO: Parte de un escrito que se considera con unidad suficiente para poder separarlo mediante una pausa que se indica con el punto aparte.
Es una unidad del texto escrito en la cual se desarrolla determinada idea que presenta una información de manera organizada y coherente.
* CONECTORES:
* ADICIÓN
* Y, también, además, más, aún, por otra parte, sobre todo, otro aspecto.
* OPOSICIÓN
* Pero, sin embargo, por el contrario, aunque, no obstante.
* CAUSA EFECTO
* Porque, por consiguiente, por esta razón, puesto que, por lo tanto, de modo que, por eso, en consecuencia, esto indica.
* TIEMPO
* Después, más tarde, antes, seguidamente entre tanto, posteriormente, ahora, luego.
* AMPLIACIÓN
* Por ejemplo, en otras palabras, es decir.
* COMPARACIÓN
* Tanto como, del mismo modo, igualmente, de la misma manera, así mismo, de igual modo.
* ÉNFASIS
* Sobre todo, ciertamente, lo que es peor.
* RESUMEN O FINALIZACIÓN
* Finalmente, en suma, en conclusión, par terminar, para conclusión, etc.
* ORDEN

3.3 Características del lenguaje científico (objetividad, universalidad y verificabilidad).
Introducción
Cuando un investigador redacta los resultados de sus trabajos, utiliza el lenguaje científico. Igualmente, cuando los alumnos de cualquier nivel estudian una determinada asignatura o realizan un trabajo escolar de investigación en cualquier disciplina, manejan el lenguaje científico. En una revista de divulgación se utiliza también este lenguaje, aunque matizado en sus elementos más crípticos por condicionantes periodísticos. En un prospecto de medicinas, en un manual de instrucciones, en un libro de texto, en una revista especializada, en la lista de ingredientes de una lata de fabada asturiana, en el informe de un radiólogo…, en todos estos textos, y en muchos más, se utiliza alguna variedad de lenguaje técnico o científico.

En realidad, un individuo de cultura media está constantemente en contacto con esta variedad; porque el lenguaje técnico–científico no es más que una variedad de habla que resulta de adaptar la lengua común a la comunicación de contenidos técnicos o científicos.
Características del lenguaje científico
El lenguaje técnico–científico no es uniforme. Cada rama del saber, cada disciplina, utiliza un lenguaje propio. Más que de un solo lenguaje científico pues, habría que hablar de variedades o subsistemas que coinciden en unas características comunes.
Como el resto de los lenguajes especializados, el técnico–científico sólo es utilizado por sus hablantes en una parcela de su actividad; fuera de ella hacen uso de la lengua común. La dificultad de estos lenguajes los convierten en algo difícil de comprender para el resto de los hablantes.
Los textos científicos deben observar las cualidades fundamentales de la ciencia: objetividad, universalidad y verificabilidad.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, trataremos de extraer el denominador común de los textos que pueden caracterizarse como científicos.
Registro culto
En general, los textos científicos suelen poseer un alto nivel de corrección sintáctica y, por ello, acostumbran a ser claros y concisos. La precisión, que se logra fundamentalmente mediante el uso abundante de léxico monosémico , es otro de los rasgos definitorios de este tipo de lenguaje.
Claridad
En general, predomina la coordinación y la yuxtaposición sobre la subordinación; esto produce una marcada sencillez sintáctica; no son raros, sin embargo, los textos de sintaxis más enrevesada.
Son frecuentes las subordinadas adjetivas explicativas, que actúan como aclaración de sus antecedentes.
Con la misma finalidad se utilizan abundantemente incisos, aposiciones y enunciados parentéticos entre comas, rayas o paréntesis.
No es infrecuente el uso de la conjunción disyuntiva o con valor de identificación o equivalencia.
Son habituales también los resúmenes, aclaraciones o definiciones tras dos puntos.
Mediante enlaces extraoracionales explicativos se consolida la coherencia textual .
La repetición de palabras, desaconsejada en otros tipos de textos, se tolera en los técnico–científicos por su valor aclaratorio.
Se utilizan profusamente los enlaces extraoracionales, tanto los que distribuyen secuencialmente los párrafos, como los que establecen relaciones de conclusión o consecuencia.
Formas expresivas propias de la disciplina
Aparecen en los textos científicos elementos gráficos, iconográficos, cromáticos, tipográficos, etc. que sirven de apoyo al código lingüístico. El resultado es un código muy distinto para cada ciencia o disciplina y que varía según el destino del texto; en los destinados a la enseñanza primaria y media son más abundantes los recursos gráficos que en textos universitarios o destinados a profesionales y especialistas en la materia. Estos elementos suelen ser los mismos para todas las lenguas, tienen un carácter mucho más universal que los recursos no lingüísticos propios de otros lenguajes especializados.
Objetividad
La objetividad se consigue diluyendo la importancia del sujeto, destacando los hechos y los datos, y determinando las circunstancias que acompañan a los procesos. Para ello, los escritos científicos suelen utilizar recursos como los siguientes:
Oraciones enunciativas. Presencia casi exclusiva de la función referencial.
Construcciones impersonales y pasivas, tanto pasivas reflejas como perifrásticas, que ocultan o hacen desaparecer al agente. Utilización esporádica de la voz media.
Preferencia especial por las construcciones nominales sobre las verbales: Diluyo el polvo en agua y tomo una pequeña cantidad con una pipeta (lengua común) > Disolución del polvo en agua y toma de muestras con una pipeta (lenguaje científico). Esta nominalización de oraciones elimina los morfemas de persona, con lo que se desvanece el interés por el agente, y utiliza un sustantivo postverbal abstracto que transforma la acción en un hecho ya realizado.
Adjetivos casi exclusivamente especificativos, generalmente pospuestos, que delimitan y concretan la extensión semántica del sustantivo.
Con idéntica función que los adjetivos, utilización profusa de otros adyacentes del SN: proposiciones de relativo especificativas, y complementos del nombre (SN precedidos de preposición).
Uso predominante del indicativo como modo de la realidad.
Estructuras oracionales que comienzan con una construcción de infinitivo, gerundio o participio.
CC que sitúan las circunstancias de los hechos, tanto SN precedidos de preposición, como subordinadas adverbiales, especialmente causales y finales.
Universalidad
Algunos rasgos que muestran la universalidad del texto científico son:
Uso del artículo con valor generalizador. Atribuye a la especie lo que se dice del individuo: el león es uno de los mayores depredadores de la selva.
Presente científico. Al ser el presente de indicativo o subjuntivo el tiempo no marcado, el tiempo cero, es el más indicado para designar la universalidad de los hechos.
Utilización de sustantivos abstractos que confieren a lo material un valor mental y universal.
Uso de tecnicismos, fácilmente traducibles a cualquier lengua y, por tanto, auxiliares inestimables para contribuir a la universalidad del texto científico.
Para conseguir universalidad, se utilizan también muchos rasgos no lingüísticos como gráficos, fórmulas, demostraciones matemáticas, símbolos convencionales… que, además, contribuyen a la verificabilidad de los hechos.
Léxico Científico
La rapidez con la que progresan actualmente las disciplinas técnico–científicas exige una permanente actividad creadora de tecnicismos, de resultados a veces precipitados y poco acordes con el sistema morfológico y fonológico español. Los procedimientos que se usan para la creación de neologismos científicos son los siguientes:
Derivación y composición
Ambos son procedimientos de creación de léxico propios de la lengua común, que también se utilizan en el lenguaje científico y técnico: recauchutar, reciclar, pretensado, postproducción, descodificar, almacenaje, hibernación, trepanación, lanzadera, cortadora, cristalización, fosilización, ordenador, transistor, biodegradable, etc.
Procedimientos convencionales de cada disciplina
Además de los procedimientos de derivación de la lengua general, cada disciplina suele poseer recursos de derivación y composición propios. El ejemplo más claro lo ofrece la Química con los prefijos y sufijos que se usan en formulación: per—, hipo—, bi—, met—, et—, —ano, —ilo, —uro, —oso, etc. En Geometría, Biología, Medicina, se podrían ofrecer ejemplos similares.
Latinismos, grecismos e híbridos
Los grecismos han llegado hasta nosotros siempre por vía culta, no patrimonial, multitud de palabras griegas que conservan su antiguo significado: sismo, amorfo, átomo.
Otros han sufrido cambio de significado en su incorporación a nuestra lengua: faro ‘señal luminosa en una isla de la desembocadura del Nilo’, fósforo ‘lucero de la mañana’, disección ‘estructura de las diferentes partes del cuerpo’.
Y otros muchos, especialmente cuando el objeto o el concepto son totalmente nuevos, son neologismos creados mediante la combinación de afijos o raíces griegas: an- ‘no, sin’ + orexia ‘apetito’ > anorexia ‘falta de apetito’, cricos ‘anillo’ + oide ‘parecido a’ > cricoide ‘cartílago anular de la laringe’, cito ‘cubierta’ + plasma ‘formación’ > citoplasma ‘cubierta celular’.
Los latinismos siguen el mismo modelo de incorporación a nuestra lengua: algunos mantienen el significado latino: pústula, pómez, círculo; otros cambian su significado: artículum ‘articulación pequeña’ > artículo ‘escrito periodístico’; y otros son neologismos creados con afijos o raíces latinas: somnum ‘sueño’ + fero ‘llevar’ > somnífero.
Por último, hay neologismos científicos en los que se utilizan formantes procedentes de ambas lenguas clásicas o se mezclan con formantes españoles: combinaciones grecolatinas: lat. pluvia ‘lluvia’ + gr. metrón ‘medida’ > pluviómetro; combinaciones de raíces clásicas y españolas: lat. pluri ‘varios’ + empleo > pluriempleo.
Préstamos
Los prestamos son términos de otra lengua utilizados en la propia. Aunque, como en tantos otros campos de la lingüística, no hay unanimidad en la terminología, podemos utilizar el término préstamo para referirnos a cualquier tipo de voz extranjera utilizada en español.
Básicamente podemos hablar de dos tipos de préstamos:
Los que se utilizan con su forma original y son sentidos por el hablante como ajenos a su propio idioma.
Los que han sufrido adaptación a la fonética y morfología del español. Hay diferentes grados de adaptación:
Ligeras modificaciones en el significante: fr. plateau > plató, fr. linotipe > linotipia, ing. film > filme, ing. cassette > casete, it. spagheti > espagueti.
Cambios importantes en el significante: ing. shock > choque.
Traducción del extranjerismo: ing, rooter > desraizadora, ing. off side > fuera de juego. Este mecanismo a veces produce incorrecciones que se denominan calcos léxicos o sintácticos : ing. industrial plant > planta industrial, fr. > encendedor a gas (por encendedor de gas), jugar un papel importante (por desempeñar un papel importante).
Presencia simultánea de dobles formas: nilón (< fr.) / nailon (< ing.), balompié / fútbol, voleibol / balonvolea.
Desde el punto de vista de su origen podemos distinguir: anglicismos, galicismos, germanismos, italianismos, lusismos. La mayoría de los préstamos recibidos en el español son anglicismos y galicismos. La proximidad geográfica y la relación cultural con Francia, y la dependencia comercial, científica y técnica respecto a Estados Unidos y Gran Bretaña son los condicionantes fundamentales de esta influencia.
Las siglas y los acrónimos que se usan en español han visto incrementado su número considerablemente por influencia del inglés; son muchos los acrónimos y siglas ingleses presentes en el español contemporáneo: hifi, láser, radar, sonar; y otros muchos calcos léxicos: UVI, ovni, UCI, IVA.
Problemas morfológicos de los préstamos
Las diferencias fonéticas entre las lenguas pueden plantear problemas morfológicos en la incorporación de extranjerismos. Los más relevantes son:
Formación del plural: récord / récords , búnker / búnkers, ballet / ballets, lord / lores, déficit / déficit, pub / pubs.
Femeninos terminados en –o. La oposición –a / –o que en español distingue el femenino del masculino se ha visto debilitada por la multitud de extranjerismos femeninos terminados en –o: la dinamo, la moto, la libido, la UNESCO.
Desde el punto de vista normativo, hay que recordar que, siempre que sea posible, es decir, siempre que el español ofrezca una solución léxica, es conveniente utilizar una forma española: *hall → recibidor, zaguán, vestíbulo, entrada; y que suele resultar conveniente una adaptación rápida a la morfología española.
Formas de elocución propias de los textos científicos
Si bien la gran variedad de realizaciones posibles del lenguaje científico dificulta las generalizaciones, sí podemos decir de todos ellos que son especialmente cuidadosos con el orden expositivo y la coherencia lógica de lo expuesto. Lo más frecuente es que estos textos presenten una combinación de exposición y argumentación, dos formas de elocución clásicas que se han adaptado al método científico.
La exposición
Exponer es presentar una cuestión cualquiera para darla a conocer y comprender a otras personas. La exposición pura es poco frecuente: lo normal es que se asocie con la argumentación.
En la retórica clásica, la exposición constaba de tres fases: inventivo, dispositivo y elocutivo. Actualmente cabría hablar de documentación, organización de materiales y elaboración final o redacción.
Documentación. Es la recopilación de información sobre un determinado asunto. Para que esa labor sea efectiva, es fundamental conocer el objeto de la exposición, dónde se encuentra la información, a quién va dirigida la exposición y con qué grado de profundidad se va a tratar el tema. Es la fase en la que se anotan los datos (habitualmente en fichas o en una base de datos informática) y se elaboran los esquemas y borradores.
Organización de materiales. En esta fase se elabora un guión en el que se recogen, de modo ordenado, los pasos que se seguirán en la exposición. La ordenación de los materiales ha de realizarse de forma que el receptor pueda percibir con claridad y coherencia el sentido de lo que se va a exponer, haciendo prevalecer la idea central sobre las secundarias.
Elaboración final. La exposición debe redactarse de forma objetiva y con un lenguaje claro, sencillo y correcto, tanto en el léxico como en la sintaxis, con el fin de no añadir dificultades añadidas a la comprensión del texto. Es especialmente importante no dejarse llevar por florituras literarias y recordar en todo momento la finalidad del texto que se elabora.
La argumentación
Consiste en aportar razones para sustentar una opinión. A la opinión o idea que se pretende probar o defender se la denomina tesis; el conjunto de razones que se utiliza en la defensa de la tesis son los argumentos. Cuando la tesis se sitúa al principio del escrito, se utiliza un proceso deductivo para probarla con argumentos. El orden contrario recibe el nombre de inductivo.
Aunque el orden de la argumentación no es fijo, la disposición de contenidos suele dividirse en tres apartados:
La exposición de la tesis tiene por objeto formular de modo claro y conciso la tesis que se va a defender.
En el bloque argumentativo se aportan las razones en las que se fundamenta la tesis.
La conclusión es una síntesis de todo lo argumentado cuya finalidad es dejar fijada la postura o idea que se defiende.
Además del puramente científico, se utilizan con cierta frecuencia el argumento de autoridad, el de la experiencia personal, el de comparación de ideas enfrentadas y el de universalidad.
3.4 Tipología de textos Académicos como medios de difusión del conocimiento científico. (Monografía, ensayo, reseñas, reportes. tesis, protocolo e informe de investigación).

3.4.1Monografía
Una monografía puede ser definida como un documento que trata una temática en particular utilizando diversas fuentes compiladas y procesadas por uno o varios autores. Una monografía generalmente posee diversos puntos de vista sobre el tema tratado, así como también puede estar influenciada por las raíces culturales de su autor, logrando así una riqueza mayor (y claramente diferente) que si se tomara la información de una enciclopedia, por ejemplo. Es por esta razón, que si bien la diversidad cultural encontrada en los contenidos resulta muy atractiva, también se aconseja tomarla como una fuente de información adicional a otro tipo de bibliografía.Tambien Puede clasificarse en:
1. Monografía científica
2. Monografía periodística
3. Monografía general
Una monografía es científica cuando habla de temas concernientes a la ciencia. Una monografía de tipo periodístico es aquella que habla temas de filosofía y ética. Una monografía general refleja cualquier tema que pueda ser de interés y su contenido puede variar.

3.4.2 Ensayo
El ensayo consiste en la interpretación de un tema (humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, etc.) sin que sea necesariamente obligado usar un aparato documental, de manera libre, asistemática y con voluntad de estilo. Se trata de un acto de habla perlocutivo.
• Tema libre (elogio, vituperio, exhortación).
• Estilo sencillo, natural, amistoso.
• Subjetividad (la charla es personal y expresa estados de ánimo).
• Se mezclan elementos (citas, proverbios, anécdotas, recuerdos personales).
• Sin orden preestablecido (se divaga), es asistemático.
• Extensión variable.
• Va dirigido a un público amplio.
• Conciencia artística.
• Libertad temática y de construcción.
Otros géneros didácticos emparentados con el ensayo son:
• El discurso (en el sentido de «discurrir» sobre un tema concreto),
• La disertación,
• El artículo de prensa,
• Los géneros renacentistas y humanísticos del Diálogo, en sus variantes Platónica, Ciceroniana y Lucianesca,
• La epístola
3.3.3 Reseñas
Una reseña es una evaluación crítica de una publicación, un producto o servicio, tales como una película, un videojuego, una composición musical, un libro; un equipo, como un automóvil, electrodoméstico o computadora; o un evento o representación, como un concierto, una exposición o una pieza teatral. El autor de una reseña puede asignar al objeto reseñado una calificación para indicar su mérito relativo. Una reseña aproximará a los lectores, al público y a los espectadores hacia el objeto descrito. Así, las reseñas pueden para motivar el interés de las personas o para persuadirlas. Una buena reseña, necesariamente, debe reflejar la interpretación y evaluación crítica de quien la realiza.

3.3.4 Reportes

Un reporte es un Documento, generado por el Sistema, que nos presenta de manera Estructurada y/o Resumida, datos relevantes guardados o generados por la misma aplicación de tal manera que se vuelvan útiles para los fines que la Escuela o al Programa Escuelas de Calidad convengan.

3.3.5 Tesis
Una tesis (del griego (θέσις thésis ‘establecimiento, proposición, colocación’, aquí en el sentido de ‘lo propuesto, lo afirmado, lo que se propone’; originalmente de tithenai ‘archivar’) es una afirmación cuya veracidad ha sido argumentada, demostrada o justificada de alguna manera. Generalmente enuncia una proposición científica, un axioma o un hecho demostrable.
Tesis científica
Una tesis científica es sometida a un sistema especial de reglas. Para no incrementar la aceptación de una tesis en el campo de las ciencias naturales, una tesis debería:
• tener una conclusión clara y definida,
• ser falsable o testeable,
• quedar idéntica siempre durante su representación,
• no contradecir a ninguna otra tesis aceptada,
• no limitar a ninguna otra tesis aceptada,
• no contener ninguna contradicción lógica,
• ser probada con hechos comprobables,
• no ser una evidente opinión.

3.3.6 Protocolo
Protocolo puede referirse a:
• Protocolo, ciertas reglas establecidas para las ceremonias oficiales o trato social.
• Protocolo, texto anexo a un tratado internacional.
• Protocolo de intercambio, es la relación que se reconoce en la comunicación o la transferencia de información.
• En informática, un protocolo es un conjunto de reglas usadas por computadoras para comunicarse unas con otras a través de una red.
• Protocolo de comunicaciones, conjunto de estándares que controlan la secuencia de mensajes que ocurren durante una comunicación entre entidades que forman una red.
• Protocolo de Internet (Internet Protocolo), protocolo de red para la comunicación de datos a través de paquetes conmutados.
• Protocolo de tratamiento, conjunto de acciones, procedimientos y exámenes auxiliares solicitados para un paciente con características determinadas.
• Protocolo de investigación.
• Protocolo notarial es una recopilación anual de documentos notariales.
• Protocolo de actuación, conjunto de procedimientos específicos establecidos en un plan.
• Protocolo secundario, procedimientos establecidos como alternativa de solución ante la falla de la puesta en marcha de un plan de respuesta o conjunto de acciones de emergencia ante una falla no planificada.
Protocolo de investigación
Un protocolo de investigación describe los objetivos, diseño, metodología y consideraciones tomadas en cuenta para la implementación y organización de una investigación o experimento científico. Incluye el diseño de los procedimientos a ser utilizados para la observación, análisis e interpretación de los resultados. Además de las condiciones básicas para llevar a cabo la investigación descrita, un protocolo proporciona los antecedentes y motivos por los cuales tal investigación está siendo llevada a cabo y define los parámetros bajo los cuales se medirán sus resultados. Los protocolos de investigación suelen ser utilizados en el campo de las ciencias naturales, tales como la física, química, biología o la medicina, aunque también pueden ser utilizados en otros ámbitos experimentales en las ciencias sociales.

3.3.7 Informe de investigación
Generalmente, el propósito del informe, como su propio nombre indica, es informar. Sin embargo, los informes pueden incluir elementos persuasivos, tales como recomendaciones, sugerencias u otras conclusiones motivacionales que indican posibles acciones futuras que el lector del informe pudiera adoptar. Los informes pueden ser públicos o privados y tratan a menudo sobre preguntas planteadas por individuos del gobierno, los negocios, la educación o la ciencia.
Formato
• Los informes toman a menudo la estructura de una investigación científica: Introducción, Metas, Igualdades y Debate (IUPAC).
• Pueden también seguir una estructura de problema-solución basado en las preguntas o las inquietudes de la audiencia para resolver las preguntas y posibles soluciones presentadas en el informe.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s